He me ahí,
en uno de mis viajes muy lejos de mi hogar, haciendo ronda por las calles de
una maravillosa ciudad, cautivado por su zona histórica, las personas, su
cultura, la mezcla de del cielo con sus playas creando un único lienzo el
cual es solo admirable en su presencia nada se compara con una simple
fotografía, en una de estas calles me quedo observando a varios niños jugando,
recordando aquellos días en las que corríamos sin preocuparnos de las
responsabilidades que podríamos tener al crecer, y de la nada una figura
de alguien al fondo llama mi atención quien de igual forma observaba jugar a
los niños, su vestimenta fuera de lo común pero de igual forma atrae mi
atención, vestía un overol enterizo color gris muy opaco, lo tenía puesto
hasta su cintura y una blusa blanca con algunos toques de pintura en ella, su
cabello corto color caoba el cual alcanzaba a llegar hasta sus hombros, su piel
trigueña resaltaba su alegría y sus ojos color ámbar reflejando sus más
profundos sueños.
Es curioso
sueles quedarte quedando mirando una persona fijamente y te armas un sin número
de historias en tu cabeza con esa persona, pero en esta ocasión mi mente
solo quedo en blanco por un instante y el ruido de los niños me bajaron de esa
nube al gritar ¡Cuidado..!, sentí el balón en mi cara y me
despertaron del coma en el que estaba, recordé que la chica estaba al otro lado
de la acera y lo único que puedo hacer al voltear al mirarla es una
pequeña sonrisa al saber que me había observado recibir aquel golpe, fue la unica forma en que atraje la atención.
Decidí dar
vuelta y continuar mi camino tras haber quedado apenado por lo anteriormente
ocurrido, media hora después de estar recorriendo las calles escucho una
dulce voz: ¿Aun te duele? y mientras me volteo a mirar se encadenan mis
recuerdos y al verla tan cerca mi mente se desconecta de mi cuerpo
logrando apenas balbucear "!Eres tú!"; Que respuesta más perdida,
ahora no sé qué pensara ella de mí y más aún ¿qué hace ella aquí? esto no me lo
esperaba, algo muy peculiar también me llamo la atención su acento no es
de la región, con un cruce de miradas y un par de risas bastaron para romper el
hielo que creo mi miedo en ese instante.
No sé en qué
momento terminamos caminando juntos pero la conversación se volvía cada
vez más amena, entre risas y anécdotas empezábamos a compaginar,
me encantaba su sonrisa, sus mejillas rojizas por el calor y su forma de ser como
un alma libre me hacía querer saber más de ella pero la duda era que
pensaba ella en ese momento de mí, y solo pensé "disfruta el
momento".
Mientras
pasábamos por una zona artística de la ciudad, a ella le dio
curiosidad un local con escaleras hacia un sótano, nos acercamos ella bajo las
escaleras mientras que yo me detuve mientras en el mismo local vi un puerta al
frente con un letrero que decía "Sala de diversión para mujeres" me
causo algo de risa cuando vi que salieron tres señoras de bastante edad y la
verdad no supe en realidad de que se trataba el lugar, luego agache la mirada y
el fondo al terminar las escaleras había una mujer en silla de ruedas cuidando
la entrada de la cual no se había percatado ella al bajar las escaleras no
entendí como logro entrar al lugar pero al voltear la mirada ya ella estaba en
su interior, mientras esperaba en la parte alta de la escalera alcazaba a ver
al fondo del sótano en el lugar en el que ella había bajado lo que hacían en el
sitio, solo habían mujeres realizando actividades artísticas, meditación baile
entre otras logre verla de reojo y ella volteo a mirarme sonriendo y con señas
me avisaba que la esperara un poco más, no supe más de ella en ese instante
solo desperté y anhelé que no hubiese sido un sueño...